La misericordia es una cosa buena. Es una cosa que se elige por una persona de Dios. De una palabra y concepto hebrea, es una idea de Dios y la acción entre una persona de Dios (un cristiano, un hebreo) y una otra persona, de Dios o no.
Tal como no es una cosa segura. La misericordia es una parte de vida que existe en el subjuntivo, en el ambiente de la posibilidad. Es un mandato de Dios, pero es un mandato que nosotros debemos elegir a promulgar en nuestras vidas y en las vidas de la gente que nos rodea. La misericordia de Dios es segura. Es un hecho del universo. Nadie está libre de la misericordia de Dios.
Pero no somos Dios ni dioses. No podemos vivir en misericordia como es nuestra naturaleza. En cualquier situación que puede o no puede vivir nuestra misericordia. Siempre es incierto. Entonces, nuestra misericordia existe en el subjuntivo. Podemos hacerlo presente, pero no es nuestro estado natural u original ahora como una vez pudo haber sido.
No hay problemas con el subjuntivo. Es el tenso de la posibilidad. Y la misericordia crea posibilidades, también. Vivemos la misericordia en el subjuntivo, pero abre tantos posibilidades cuando vivemos nuestra misericordia.
Wednesday, November 11, 2009
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